El nuevo proyector periodístico de Luis María Ansón juega en la red. Se llama El Imparcial y ha bastado su primera portada (una tontería sobre que Zapatero negocia la cosoberanía de Ceuta y Melilla) para saber que allí no hay nada interesante que leer. Ante la inmensa oferta que existe en internet, ya no me puedo permitir el lujo de perder el tiempo con tonterías.
Por lo que veo, Joaquín Villa, director del asunto, sí. Al fin y al cabo, así lleva haciéndolo durante los últimos años. Por cierto, que se podían haber esmerado bastante más con la maquetación.